
A quien lo encuentre,
Aquí se escribe lo que no cabe en voz alta:
un recuerdo que vuelve sin avisar,
un gesto pequeño que nadie más vio,
algo que pesaba menos después de escribirlo.
No hay nombre. No hay lugar.
Solo cartas que alguien deja
y alguien encuentra.
Alguien, en algún sitio.